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Forbes – Dr. Laura Catena analiza el impacto de las nuevas directrices dietéticas estadounidenses para los bebedores de vino
La Dra. Laura Catena explica cómo los nuevos estudios académicos sobre la salud y el alcohol, así como las directrices dietéticas actualizadas de Estados Unidos, afectarán a los entusiastas del vino.
¿Qué significan las nuevas guías alimentarias de EE.UU. para los amantes del vino?
La semana pasada, la administración Trump publicó las Guías Alimentarias para Estadounidenses 2025-2030, un documento que marca el rumbo oficial de la política nutricional del país. Además de promover una alimentación basada en «alimentos reales», poco procesados y sin ingredientes artificiales, las nuevas guías incluyen una recomendación clara -aunque sorprendentemente breve- sobre el alcohol:
«Consuma menos alcohol para una mejor salud general»
Esta frase reemplaza la directriz tradicional que durante décadas establecía un límite concreto: hasta dos bebidas diarias para los hombres y una para las mujeres. En el caso del vino, una bebida equivale a 150 ml.
La pregunta es inevitable: ¿Qué implica este cambio para quienes disfrutan del vino? Para algunos, las nuevas pautas resultan ambiguas; para otros, representan un regreso al sentido común y a la moderación consciente.
Para entender mejor el impacto de estas directrices y lo que dice la ciencia actual sobre el consumo responsable de vino, hablaron con la Dra. Laura Catena.
Una voz experta entre la medicina y el vino
Con más de 25 años de experiencia como médica de urgencias, formación enHarvad y Standford, y una historia familiar ligada al vino desde hace cuatro generaciones, la Dra. Catena ofrece su perspectiva. Además de médica, es directora general de Bodega Catena Zapata, una de las bodegas más prestigiosas de Argentina.
«Estoy de acuerdo en que beber menos es mejor para la salud», explicó. «Si alguien bebe mucho y logra reducir aunque sea un poco, eso ya es una mejora significativa».
Catena reconoce que el término «menos» puede resultar confuso y subraya la importancia de la personalización:
«Si alguien no tiene claro qué significa moderación en su caso, lo mejor es consultarlo con su médico».
Estos es clave, ya que los efectos del alcohol varían según la edad, el estado de salud, el sexo y los hábitos de consumo. Como médica formada en medicina basada en evidencia, Catena insiste en seguir los datos científicos más sólidos disponibles.
Ciencia dividida: ¿beneficios o riesgos del consumo moderado?
Uno de los grandes retos es que la evidencia científica sobre el alcohol -y el vino en particular- es contradictoria. Algunos estudios encuentran beneficios asociados al consumo moderado, mientras que otros señalan riesgos claros.
Una búsqueda rápida en Google Académico lo ilustra bien:
- Estudios que muestran impactos positivos del consumo moderado del vino: 92.000
- Estudios que muestran impactos negativos: 87.700
La Organización Mundial de la Salud (OMS) adoptó una postura contundente en 2023 al concluir que «ningún nivel de consumo de alcohol es seguro». Sin embargo, esta afirmación fue cuestionada por un informe revisado por pares de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina (NASEM), publicado en diciembre de 2024, que concluyó que el consumo moderado se asocia con menor mortalidad por todas las causas en comparación con la abstinencia.
A esto se sumó, en junio de 2025, un informe de la Asociación Estadounidense del Corazón, que vinculó el consumo moderado de alcohol con un menor riesgo de enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular y muerte cardíaca súbita.
Este contexto científico dividido explica, en parte, por qué las nuevas guías optaron por una recomendación más general y menos numérica.
Durante una reciente conferencia de prensa en la Casa Blanca, el Dr. Mehmet Oz, administrador de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid, lo expresó con claridad:
«Nunca hubo datos realmente sólidos que respaldaran de forma concluyente la regla de dos bebidas para hombres y una para mujeres».
Entonces, ¿Qué es hoy el consumo moderado de vino?
Ante esta falta de consenso y las nuevas directrices más abiertas, la Dra. Catena propone una definición práctica y basada en la evidencia más reciente:
«En adultos sanos, mayores de edad y menores de 65 años -cuando el metabolismo del alcohol aún es más eficiente-, la mayoría de los datos, incluido el estudio de NASEM citado en las Guías 2025-2030, indican que hasta un vaso al día para las mujeres y hasta dos para los hombres sigue considerándose un consumo moderado».
Eso sí, añade importantes matices:
- Es recomendable saltarse algunos días a la semana para evitar la formación de hábitos.
- Las mujeres con alto riesgo de cáncer de mama deberían considerar beber menos y evaluar el uso de suplementos de folato, siempre tras consultar con su médico.
El vino como vínculo social: una mirada más amplia sobre la salud
Más allá de los efectos fisiológicos, crece el reconocimiento del papel del alcohol -en especial el vino- como facilitador social.
En esa misma conferencia en la Casa Blanca, el Dr. Oz señaló:
«El alcohol es un lubricante social. Une a las personas, facilita la conexión y la socialización, y probablemente no haya nada más saludable que pasar un buen rato con amigos de forma segura».
Este argumento cobra especial relevancia en un mundo que enfrenta una epidemia global de soledad acentuada tras la pandemia de COVID-19, según la OMS.
Como respuesta, algunos retiros de bienestar y spas han comenzado a integrar experiencias sociales con vino o cócteles al final del día, en lugar de enfocarse únicamente en la introspección individual. Esta tendencia fue destacada en la edición de enero de 2026 de Condé Nast Traveler.
Un ejemplo es Canyon Ranch, en Estados Unidos. Su CEO, Mark Rivers, explicó:
«Introdujimos el alcohol para fomentar una mayor interacción social».
También en Europa, prestigiosos resorts de bienestar integran el vino en sus programas, como Six Senses Douro Valley (Portugal), Lefay & Spa Lago di Garda (Italia), Grand Resort Bad Ragaz (Suiza), Les Sources de Caudalie (Burdeos) o el Royal Champagne Hotel & Spa, entre otros.
Después de todo, durante más de 8.000 años, distintas civilizaciones han utilizado el vino como un elemento para celebrar, relajarse y fortalecer lazos sociales.
Las claves finales de la Dra. Laura Catena
Para cerrar, la Dra. Catena resume lo más importante que los amantes del vino deberían recordar en relación con la salud. Estas fueron sus recomendaciones:
- Acompañar siempre el vino con comida y buena compañía.
- Beber despacio y alternar con agua.
- Limitarse a 1 o 2 vasos pequeños, consumidos lentamente durante una comida.
- No beber todos los días.
- Nunca beber y conducir.
- No beber para evadir problemas emocionales.
- Evitar los atracones de alcohol.
- Consultar con un médico para definir qué significa moderación en cada caso personal.
Para quienes deseen profundizar en el tema, la Dra. Catena ha creado un sitio web donde recopila estudios fiables y revisados por pares sobre salud y vino. Puedes encontrar el enlace aquí.
Artículo de la revista Forbes por Liz Thach, 12 de Enero de 2026