Uvas: 60% Riesling y Muscat. Crianza: Basándose en los Eiswein, Jaume Gramona encontró la única forma, también natural, que podía concentrar aún más este mosto después de una vendímia tardía, mediante su congelación parcial, que supone un absoluto control enológico del proceso: supraestracción y crioextracción en cámara de frío. Se obtienen vinos muy concentrados, afrutados, muy dulces y ácidos al tiempo, lo que les confiere fluidez y carácter con capacidad de crianza y impresionante evolución en botella. Graduación alcohólica: 9,7% vol. Botella: 37,5 cl. Nota de cata: Color: amarillo pálido con reflejos oro nuevo.
Nariz: nos da notas de piel de cítricos y frutos exóticos, melocotón. Fresco perfume floral, rosas, azahar. Puré de frutos blancos, finas notas de miel y hierbas aromáticas.
Boca: siendo un vino muy dulce destaca por su gran fluidez con una acidez sorprendentemente integrada. Sedoso, untuoso, su armonía hace que sea fácil seguir degustándolo. Maridaje: El maridaje de este vino variará en función del momento de su evolución en botella. En su etapa más joven es un vino para degustar en cualquier momento o como vino de postre con macedonias, trufas o pralinés de chocolate. Más adelante, con la complejidad de la crianza será perfecto con quesos fuertes, de foie natural, ostras o zamburiñas... Curiosidades: Guía Peñín 2008: 87 puntos.
Guía Campsa 2008: 92 puntos.
Guía de Vinos Gourmets 2008-2009: 8 puntos.
Anuario de vinos EL PAÍS 2008: 4 estrellas. |